The Leftovers, una historia desgarradora

The Leftovers fue una de las grandes apuestas de HBO allá por el año 2014, cuando confió la adaptación de ésta novela al guionista Damon Lindelof, conocido por ser uno de los responsables de la serie que despertó más de un alma seriéfila: . Con Leftovers, Lindelof esperaba quitarse el sambenito colgado por culpa del muy criticado cierre de la historia de Jack Shephard y compañía.


Junto a Lindelof, Tom Perrota, escritor de la novela original, también afrontaba el desafío de sacar adelante el guión del drama de ciencia ficción. HBO confiaba tanto en la historia, que había adquirido los derechos antes incluso de la publicación de la novela.


Hoy, desde El Rincón de Netflix, volvemos a recomendar este drama, porque ya hicimos referencia a esta serie en nuestra . Si aún no lo habéis visto esta serie, os estáis perdiendo una de las series más absorbentes de los últimos años.



Los que desaparecieron


La trama comienza con un prólogo muy impactante: una madre monta en el coche a su bebé, que berrea con fuerza buscando la atención de su progenitora. La madre intenta calmarlo desesperada mientras habla por teléfono, sin conseguir aplacar la furia del niño. De repente el pequeño deja de llorar y cuando su madre dirige la mirada hacia la sillita, ésta aparece vacía, Sam ha desaparecido sin dejar rastro.


Damos entonces un salto en el tiempo de tres años y es cuando descubrimos que el 2% de la población mundial (140 millones de personas) ha desaparecido sin más, sin dejar ningún rastro y las autoridades no saben qué ha pasado. Estamos en Mapleton, Nueva York, donde se preparan los actos conmemorativos del tercer aniversario de la ascensión.


La desaparición ha dejado desconcertados a todos, tanto aquellos que han perdido a alguien como quien no se hubiere visto afectado de forma directa. La sociedad ha cambiado y han aparecido organizaciones sectarias como los Culpables Remanentes.



Los que se quedaron


En Mapleton conoceremos a Kevin Garvey (Justin Theroux), jefe de policía y cabeza de la familia Garvey. Su mujer es Laurie Garvey (Amy Brenneman) que decidió abandonar a su familia para unirse a los Culpables Remanentes. La relación de la pareja con sus dos hijos es muy difícil; Tom Garvey (Chris Zylka) estudiaba en la Universidad pero la abandonó sin dar detalles de su paradero. Mientras que Jill Garvey (Margaret Qualley) sigue viviendo con su padre, aunque mantienen una relación fría y distante. En el caso de la familia Garvey no han perdido a nadie en la “ascensión”, pero eso no ha evitado que una sociedad deprimida les haya contagiado.


Por otro lado veremos a Nora Durst (Carrie Coon), que perdió tanto a su marido como a sus hijos en la ascensión. Nora es uno de los personajes más interesantes de la serie: es una mujer fuerte pero es la persona que más allegados ha perdido de la ciudad, y eso la sitúa en una situación muy delicada, con muchos ojos puestos sobre ella. Su hermano es Matt Jamison (Christopher Eccleston), un reverendo que auto-edita un panfleto para intentar acusar a los desaparecidos en la “ascensión” de pecadores, sacando sus pecados a la luz.



Los Culpables Remanentes


Y por último, la parte más intrigante de la trama será la secta de los Culpables Remanentes. Sus miembros tienen prohibido hablar, y simplemente escriben en una libreta. Visten de blanco y fuman constantemente. La dirección local de los Culpables Remanentes recaerá en Patti Levin, un personaje magistralmente interpretado por Ann Dowd ().


La secta tendrá como objetivo hacer despertar a la sociedad para que dejen de compadecerse, pero sus métodos serán bastante discutibles e impactantes. Uno de los métodos de los Culpables Remanentes para conseguir adeptos es el acoso selectivo. Megan Abott (Liv Tyler) está a punto de casarse cuando se convierte en el objetivo de la secta.


Los personajes compartirán sus dramas y se cruzarán para unirse en una primera temporada cuyo principal enemigo serán los Culpables Remanentes, que nunca conoceremos sus planes y siempre nos sorprenderán.



De Mapleton a Miracle


La segunda y tercera temporadas fueron por libre, ya que la trama de la novela finaliza al mismo tiempo que el final de la primera temporada. Pero a pesar de que volar libre no sea siempre una buena idea, Tom Perrota, el autor de la novela, seguiría ligado a los guiones de la serie, aportando su punto de vista.


En la segunda temporada nos trasladaremos al pueblo de Miracle, que se ha convertido en un punto de peregrinaje de la población mundial. En un mundo donde el 2% de la población ha desaparecido, Miracle es el único asentamiento donde nadie desapareció.


La adoración y misticismo a la localidad es tanto que recibió un cambio de nombre, nosotros lo conocemos como Milagro, pero antes era conocida simplemente por Jarden. En los alrededores de la ciudad, cientos de personas se amontonan para intentar conseguir un sitio dentro de una ciudad, con la esperanza de librarse de futuras ascensiones, en caso de producirse.


La segunda y tercera temporadas aportan un aire fresco y totalmente diferente al de la primera, viéndose beneficiada de tener que seguir una historia previamente escrita. Los guionistas ahondarán mucho más en la psique de unos personajes cada vez más traumatizados por el mundo que les rodea.



Una serie absorbente y desgarradora


Una de las cosas que me sorprendió mucho de esta serie, es que consigue contagiar el ambiente depresivo por el que se mueve. La base de una historia como ésta es el drama, pero como espectadores rara vez conseguimos traspasar la pantalla y sentir algo parecido a lo que sienten los personajes. Normalmente no somos más que eso, espectadores viendo problemas que consideramos ajenos.


The Leftovers consigue ir más allá y contagiar el ambiente desgarrador al espectador. Esto podría sonar repelente para muchos, nadie quiere sentirse deprimido. Pero la tristeza es uno de los sentimientos más poderosos que existen, y conseguir que una historia te lo transmita de una forma tan clara y absorbente a la vez a mi me pareció totalmente impresionante.


La serie te maltrata emocionalmente, algunos capítulos puedes terminar de verlos y sentir como si te hubieran dado una paliza, pero ya formas parte de los Culpables Remanentes y quieres volver a por más; es un dolor adictivo, que puede contigo, pero que siempre quieres más.


Uno de los aspectos que consiguen contagiarnos las emociones que sienten los personajes, aparte de las grandes interpretaciones del elenco, es la música. Max Ritchter firma una partitura impresionante que nos acompaña especialmente en las escenas doloras a las que nos enfrentamos. Porque, efectivamente, nosotros también nos enfrentamos a ellas, no solo los personajes que vemos tras la pantalla. Y todo lo consigue utilizando tan solo un piano y un violín.


https://www.youtube.com/watch?v=aPa6c109rvo

Garantía HBO


El arranque de la serie puede ser complicado. Los primeros capítulos te mantendrán desconcertado básicamente por no saber lo que está pasando. Pero llega un punto en el que te das cuenta que no eres el único que no sabe lo que está pasando, los personajes tampoco lo saben, simplemente se dejan llevar. En ese momento el espectador hace lo mismo y se deja llevar por una de las mejores series de los últimos años. La calidad de la producción está garantizada ya solo por la firma de HBO.

https://www.youtube.com/watch?v=kQ48DoYVI4M

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: